Expertos coinciden en la mejor hora para bajar las persianas y ahorrar en aire acondicionado en verano
Un gesto sencillo puede marcar una diferencia real en el consumo de aire acondicionado en verano.

La ola de calor que azota a España este verano ha llevado a muchos hogares a aumentar su consumo de aire acondicionado. Sin embargo, hay un gesto sencillo que puede ayudar a reducir el consumo de este dispositivo y ahorrar en la factura eléctrica.
Bajar las persianas antes de que el sol calenté directamente el cristal es un gesto que puede reducir el consumo del aire acondicionado hasta un 25%. Según los datos de Auro IA, una habitación que mantiene las persianas bajadas durante las horas de sol se calienta hasta un 30% menos que otra expuesta directamente a la radiación.
## Por qué la hora importa tanto como el gesto en sí
La hora en que se bajan las persianas es crucial. Bajar la persiana no es la parte difícil, pero lo que marca la diferencia es hacerlo antes de que el sol empiece a calentar directamente el cristal. Una vez que la radiación ha entrado y ha calentado paredes, muebles o suelos, bajar la persiana en ese momento sirve de mucho menos que haberla bajado antes de que ese calor llegara a acumularse.
## No todos los expertos coinciden en el mismo minuto exacto
No todas las recomendaciones apuntan literalmente a la misma franja horaria. Algunos especialistas en eficiencia energética insisten en bajar las persianas ya a las ocho o nueve de la mañana, mientras que otros defienden esperar un poco más y aprovechar la luz natural de primera hora. Un salón que mira al este puede necesitar bajar la persiana mucho antes que uno orientado al oeste, donde el sol pega fuerte por la tarde.
| Hora de bajar las persianas | Fuente | | --- | --- | | Antes de las diez de la mañana | Auro IA | | A las ocho o nueve de la mañana | Algunos especialistas en eficiencia energética | | A la hora en que el sol incida directamente sobre cada ventana | Otros especialistas en eficiencia energética |
## Combinarlo con la temperatura del aire acondicionado
Bajar las persianas a tiempo no sustituye al segundo gran factor de ahorro: la temperatura a la que se programa el equipo. Mantenerlo alrededor de los 24-26 grados, la referencia habitual en las recomendaciones sobre eficiencia energética en verano, evita el sobreconsumo de bajar el termostato más de la cuenta, algo que aumenta notablemente el gasto sin que la sensación térmica mejore demasiado.
La combinación de ambos gestos (persianas cerradas antes de que llegue el calor y una temperatura razonable en el equipo) es lo que realmente marca la diferencia en la factura, más que cualquiera de los dos por separado. También ayuda subirlas de nuevo al caer la tarde, una práctica que muchos hogares olvidan aplicar cuando bajan las temperaturas exteriores y que permite ventilar y recuperar algo de fresco sin depender del aparato.





